El Dios que te ama

Por: 
Carl Dennis
Traducción: 
Salvador Mayorga y Sergio Ortiz.

THE GOD WHO LOVES YOU

It must be troubling for the god who loves you
To ponder how much happier you'd be today
Had you been able to glimpse your many futures.
It must be painful for him to watch you on Friday evenings
Driving home from the office, content with your week—
Three fine houses sold to deserving families—
Knowing as he does exactly what would have happened
Had you gone to your second choice for college,
Knowing the roommate you'd have been allotted
Whose ardent opinions on painting and music
Would have kindled in you a lifelong passion.
A life thirty points above the life you're living
On any scale of satisfaction. And every point
A thorn in the side of the god who loves you.
You don't want that, a large-souled man like you
Who tries to withhold from your wife the day's disappointments
So she can save her empathy for the children.
And would you want this god to compare your wife
With the woman you were destined to meet on the other campus?
It hurts you to think of him ranking the conversation
You'd have enjoyed over there higher in insight
Than the conversation you're used to.
And think how this loving god would feel
Knowing that the man next in line for your wife
Would have pleased her more than you ever will
Even on your best days, when you really try.
Can you sleep at night believing a god like that
Is pacing his cloudy bedroom, harassed by alternatives
You're spared by ignorance? The difference between what is
And what could have been will remain alive for him
Even after you cease existing, after you catch a chill
Running out in the snow for the morning paper,
Losing eleven years that the god who loves you
Will feel compelled to imagine scene by scene
Unless you come to the rescue by imagining him
No wiser than you are, no god at all, only a friend
No closer than the actual friend you made at college,
The one you haven't written in months. Sit down tonight
And write him about the life you can talk about
With a claim to authority, the life you've witnessed,
Which for all you know is the life you've chosen.

 

EL DIOS QUE TE AMA

Debe ser muy complicado para el dios que te ama
Ponderar que tan feliz hubieras sido hoy
De haber sido capaz de atisbar tus muchos futuros.
Debe ser doloroso para él observarte los viernes por la tarde
De regreso a casa, satisfecho por tu semana—
Tres lindas casas vendidas a tres lindas familias—
Sabiendo como sabe lo que hubiera sucedido exactamente
De haber escogido tú, tu segunda opción para estudiar,
Conociendo al compañero de cuarto que te hubiera tocado
Cuyas ardientes opiniones sobre música y pintura
Hubieran despertado en ti una pasión para toda la vida.
Una vida veinte puntos arriba de la que vives ahora
En cualquier punto de comparación. Y cada punto de esos
Un aguijón en el costado del dios que te ama.
Tu no quieres eso, un hombre magnánimo como eres
Que trata de ocultar a su esposa las decepciones del día
Para que ella pueda reservar su compasión para los niños.
¿Y acaso querrías que este dios compare a tu esposa
Con la mujer que estabas destinado a conocer en el otro Campus?
Te duele pensar en él sopesando la conversación
Que hubieras disfrutado allá, mucho mas profunda
Que esas a las que estás acostumbrado.
Imagínate cómo se sentirá este dios amoroso
Sabiendo que el probable siguiente marido en la lista
De tu esposa la complacería más de lo que tú nunca podrías
Ni en tus mejores días, cuando realmente te esfuerzas.
¿Puedes dormir tranquilo creyendo que un dios como ése
Se pasea por su habitación celestial abrumado por las alternativas
Despreciadas por tu ignorancia? La diferencia entre lo que es
Y lo que hubiera sido permanecerá viva en él
Aún después que hayas dejado de existir, luego de coger un resfriado
Por haber salido bajo la nieve por el periódico de la mañana,
Perdiendo once años que el dios que te ama se hubiera
Sentido obligado a imaginar escena por escena
A menos que vengas tú al rescate imaginándolo
No más listo que tú, ningún dios para empezar, sólo un amigo
No más íntimo que tu amigo de la universidad,
Aquél a quien no has escrito en meses. Siéntate esta noche
Y escríbele acerca de la vida de la que puedes hablar
Con cierta autoridad, de la que has sido testigo,
Aquélla que hasta donde puedes saber es la vida que has elegido.

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